Balloon Frame y contemporaneidad. Tradición constructiva americana en la obra de Frank Gehry

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PC construcción, Gehry

 

La colonización intensiva y rápida del territorio de los EEUU llevó consigo la urgencia de crear infraestructuras y edificaciones para resolver las necesidades de una población que se incrementaba rápidamente por un extenso y vasto territorio. Se hizo necesario pensar en procesos de producción y desarrollo de infraestructuras que tuviesen como características la rapidez, la facilidad de montaje y un bajo coste económico. Este fenómeno llegó a marcar la mentalidad de los nuevos habitantes de los EE.UU. En el campo de la arquitectura se popularizó un sistema que se denominó ballon frame. Éste consistía en una estructura de listones finos y numerosos que se distribuye por el perímetro de la construcción, en sustitución de las tradicionales vigas y pilares de madera. El entramado de listones ya define la volumetría del edificio. Los listones son ligeros y manejables, pueden clavarse entre sí facilitando considerablemente la ejecución de la obra. La estructura también funciona como soporte de los materiales de cerramiento.
El ballon frame se convirtió rápidamente en el sistema constructivo por excelencia. Hoy en día, todavía en pleno vigor, es reconocido como el sistema tradicional americano para la construcción de viviendas de una o dos plantas.

Ya Frank Lloyd Wright lo había adoptado para resolver sus casas Usonianas, reivindicando así un estilo de vida y de construir propio de la cultura americana. Además, otros en California como Richard Neutra, Rudolf Schindler, o algunos autores de las Case Study House re-interpretaron el sistema adaptándolo a su época.

Es conocida la incidencia del individualismo, y del consumo fácil del petróleo, en la proliferación del uso del coche, lo cual propició la construcción de una gran red de autopistas. Este hecho junto con la propagación del balloon frame de forma masiva para la construcción de pequeños bungalows, ha definido la imagen actual del paisaje urbano de Los Ángeles.

Las características del consumidor medio y bajo norteamericano han hecho que el proceso construcción de viviendas, así como la aplicación de toda la gama de materiales implicados, se haya comercializado y estandarizado llevándose casi hasta sus últimas consecuencias. Todo ello con el objeto de crear productos económicos, para su facilidad y rapidez de montaje. Un sistema tan asumido y cotidiano que ha dado lugar a una arquitectura banal que conforma barrios enteros en lo que se ha denominado el cheapscape.

Nadie había vuelto su mirada hacia él hasta que Frank Gehry construyó su propia casa. Una mirada que pone el valor la construcción popular americana y los elementos que la definen. La estrategia que usa es la misma que utilizó Marcel Duchamp descontextualizando objetos cotidianos, o los artistas del movimiento Pop-art, tomando como elementos de trabajo objetos de uso cotidiano. Desde la experiencia derivada de la construcción de su casa en cuanto a la materialización, del uso de la estructura y los argumentos que utilizó para pensarla, se puede trazar un hilo argumental que nos lleve hasta sus posteriores construcciones realizadas ya en escalas muy diferentes.