Le Corbusier. Espiritualidad lumínica

En curso

D Moreno Seguí, Juan Mª
PC Le Corbusier, luz

 

En todo ámbito arquitectónico definido por límites, se produce una distinta percepción del espacio en función de las características lumínicas que inciden en el mismo, hasta el punto de poder afirmar que volúmenes idénticos formalmente pueden resultar espacialmente distintos, si la luz incide con distinta intensidad, dirección o color. La luz y su manera de interaccionar con los límites es, por tanto, un elemento básico y necesario como configurador del resultado espacial de una obra, auténtico núcleo del carácter emocional de la arquitectura. De manera estricta, cabe plantearse si una arquitectura que no atiende a este aspecto podría considerarse realmente arquitectura, ya que cumpliría la función estructural, incluso la funcional, pero no estaría atendiendo a la Vetustas de Vitrubio. La arquitectura de calidad manifiesta esta preocupación esencial mediante la configuración y disposición de los volúmenes, huecos de iluminación y los consiguientes espacios generados, excediendo el ámbito de la utilidad, para adquirir significados artísticos, simbólicos, e incluso espirituales. De este modo, si el espacio puede ser considerado la esencia de la propia arquitectura, la correcta utilización de la luz es la herramienta que permite su lectura, y de su dominio depende, en gran medida, esta calidad del resultado final.
Debido a lo diverso del ámbito relativo a esta cuestión, esta propuesta de Tesis pretende profundizar en el conocimiento del empleo de la luz en la arquitectura, acotando su estudio en la obra de uno de los maestros de la arquitectura, Le Corbusier, intentando encontrar en la numerosa documentación propia y ajena, una interpretación novedosa de su obra a partir de esta lectura lumínica. El motivo de la elección de Le Corbusier se debe, por una parte, al diverso ejercicio de tipologías, y diferentes disposiciones de acceso de de luz, empleadas en su extensa obra construida, y por otra parte, a la existencia de una base teórica que refleja parte de esta admiración por la luz por parte del propio autor.
A pesar de esta característica, el movimiento moderno, del que Le Corbusier era un representante, sufrió a posteriori numerosas críticas relativas al empleo de la luz. Entre otros motivos debido a que la planta libre derivada del uso de pilotes, eliminaba la necesidad estructural del muro de carga, permitiendo al cerramiento llegar a convertirse en hueco acristalado. Es esta libertad otorgada al movimiento moderno, la que principalmente se ha criticado, debido al exceso de luz que en ocasiones se ha generado en sus espacios, y por tanto, a la no consideración de la capacidad estética de la luz, olvidando que la arquitectura debía también explotar el juego de contrastes, entre luces y sombras.
Esta crítica, excesivamente genérica, es aprovechada como inicio de esta futura tesis doctoral, y pretende ser utilizada no tanto para contestar a lo acertado o no de dicha hipótesis, sino para profundizar en el lenguaje y la obra de Le Corbusier, de forma objetiva, a partir de los nuevos medios de estudio, llegando a determinar si, como parece mostrar en sus escritos, la luz era una preocupación esencial en el desarrollo de su obra.