San Carlino Alle Quattro Fontane: La ampliación del siglo XVIII

Tesis leída

D Bosch Reig, Ignacio
PC San Carlino, iglesia, Roma

 

La tesis doctoral se centra en el complejo conventual de San Carlino alle Quattro Fontane, reconocida internacionalmente como la obra maestra del gran arquitecto del barroco Francesco Borromini (1599-1667). En esta obra, que le ocupó casi toda su carrera hasta su muerte, se recogen todos los principios de su arquitectura y se resume su trayectoria artística. La pequeña y humilde comunidad de Trinitarios Descalzos españoles llegada a Roma en 1609, confió en 1634 al arquitecto la construcción de su nueva sede en Roma, quien asumió el encargo sin pretender compensación alguna. El convento se erige como una joya arquitectónica del barroco y como la expresión viva del espíritu de esta Orden que ha sido transmitido por Borromini en el proyecto, y más tarde imitado y completado con la ampliación llevada a cabo en 1710 por el también arquitecto Alessandro Sperone. A pesar de que el conjunto diseñado por Borromini fue afrontado desde el principio como un proyecto unitario, el complejo se construyó en distintas fases funcionalmente independientes en base a los recursos económicos disponibles. De este modo y con el transcurso de los años fue paulatinamente adquiriendo forma, primero con la construcción del cuarto del dormitorio, más tarde con la del claustro y sus dependencias anejas y, por último, con la construcción de la iglesia, cuya fachada sin embargo no sería completada hasta 1676, después de la desaparición de Borromini. Así, la construcción integral del convento borrominiano abarcó más de cuarenta años desde la puesta de la primera piedra. Esta lógica programación de la construcción en varias fases permitió acompasarla a la adquisición de las diferentes propiedades que constituirían el solar original, así como a la reubicación de los frailes en otras dependencias según iba avanzando la construcción. Apenas treinta años después de concluirse la fábrica borrominiana y puesto que la comunidad había crecido notablemente en los últimos años, los Padres Trinitarios decidieron ampliar el convento para dotarlo de nuevos ambientes. Este nuevo proyecto, cuya construcción se inició en 1710 y cuyo estudio no ha sido nunca abordado, consistió en la adición de una nueva ala en forma de ele y de un pasaje cubierto que abrazaban el antiguo jardín de naranjos. Sin embargo, la ampliación setechentesca, no distanciada en el tiempo excesivamente del proyecto de Borromini, provocó numerosas alteraciones formales y funcionales en la fábrica borrominiana. A partir del estudio de la documentación de archivo relativa a la ampliación de la fábrica y al proyecto borrominiano – inédita hasta la fecha – la presente investigación reconstruye la evolución y la configuración original de todo el complejo conventual, estableciendo una visión unitaria e insólita de conjunto que pone en evidencia los artífices implicados, los materiales y técnicas utilizadas y los aspectos arquitectónicos, constructivos y formales de la ampliación setechentesca, así como de la fábrica borrominiana, a la que queda indisolublemente ligada.