Arquitecturas de cerámica. Artesanía e industria

En curso

D De Miguel Arbonés, Eduardo
PC cerámica, artesanía, industria

 

Arquitecturas de cerámica, las que no dejan para el último momento la elección del material, aquellas donde la decisión de que la cerámica esté presente de una manera latente en el proyecto sea de forma consciente y con unas pretensiones materiales claras.
La cantidad de piezas cerámicas que se llegan a utilizar en una construcción hace inevitable que su producción tenga que ser industrial, aunque eso no sea inconveniente para que posea una componente artesanal.
La artesanía como una actitud frente a la vida y al trabajo. No como el “artesano” que trata de reproducir, con cierto afán exhibicionista y folclórico, una forma de trabajar propia de otras épocas relegada ahora a festivales y ferias itinerantes, sino el artesano como individuo interesado en el trabajo bien hecho, tal vez siguiendo los conocimientos transmitidos por sus antepasados, pero sobretodo, impulsado por la obtención de la calidad en sus obras. Con el objetivo formulado por Platón de la areté, hallar la excelencia en todo acto, progresar sin escatimar los esfuerzos realizados en el camino. El arquitecto que apuesta por un uso evolutivo del material cerámico no ve al artesano como un distribuidor más, sino como un colaborador capaz de conducir el proyecto desde sus orígenes con tal de poder intervenir en todas las etapas proyectuales aportando sus conocimientos y sensibilidades de cara a optimizar los procesos de producción y colocación de las piezas cerámicas en la obra.
La industria como la componente que permite introducir en el proceso de fabricación sistemas reglados, estandarizados, para lograr un alto grado de calidad en su seriación, además de satisfacer todos los requerimientos mecánicos y de respeto con el medio ambiente.
El binomio Artesanía+Industria aplicado al mundo de la Arquitectura permite que la labor del artesano trascienda al mundo de lo público y no persista solamente como obra de arte u objeto cotidiano; y el trabajo del industrial rompa las barreras de la estandarización e irrumpa poniendo en valor la innovación y técnica presentes en su proceso de fabricación. Buscamos objetos bellos por sí mismos, pero a la vez capaces de reproducirse en serie y ser funcionales. Tanto el arquitecto como el artesano establecen un diálogo enriquecedor, donde el arte, la tradición y la industria se unen para lograr piezas cerámicas con una personalidad asombrosa, enraizadas al lugar en el que se insertan y propias del proyecto al que sirven. Obras en la que la cerámica se convierte en protagonista, confiriendo al conjunto un valor añadido difícil de cuantificar.
Este trabajo de investigación pone en valor esas arquitecturas cerámicas en las que la colaboración entre los arquitectos, proyectistas, las empresas, industria y artesanos han dado lugar a obras genuinas, únicas, con carácter, experiencias enriquecedoras, y pese a ser irrepetibles, se han convertido en referente académico para poder aprender y seguir innovando en el campo de la cerámica para la arquitectura.