Pensando a mano, fabricado en serie. Pioneros del diseño industrial. Tranformación y adaptabilidad de las profesiones creativas

Tesis leída

D Domingo Santos, Juan
PC arquitectos, ingenieros

 

La consolidación de la figura del diseñador industrial en Estados Unidos durante las décadas centrales del siglo XX es el tema que suscita la presente investigación. Este proceso supone la transición entre artesanía e industria que había comenzado siglos atrás. Los diseñadores americanos se especializaron en una nueva profesión, pusieron en marcha una inteligencia compartida y multidisciplinar. Quizás sin saberlo fueron pioneros en desdibujar los límites entre las disciplinas creativas. Es un valioso modelo de transformación y adaptabilidad del que se pueden extraer conclusiones y paralelismos con la época actual, un ejemplo con el que poder preparar y entender la aceleración producida por la tercera revolución industrial, y los cambios que produce en las profesiones creativas.

Siempre han existido, de forma más o menos artesanal, maneras para producir en serie todo lo que nos rodea, desde los objetos más cotidianos hasta las arquitecturas. Pero es la segunda revolución industrial, con la aparición del Taylorismo y la revolución Ford, la que mediante nuevas máquinas y la sistematización de los procesos de fabricación introducen un punto de inflexión en este avance.

En Europa se sucedieron instituciones, escuelas y movimientos como las Arts and Crafts, se establecieron colectivos y asociaciones como los Wiener Werkstätte y las Werkbunds y posteriormente se constituyó la Bauhaus, conectados todos ellos y que influyeron en parte en la evolución del diseño en la joven nación norteamericana. En Estados Unidos se dio un contexto excepcional: un mercado unido con unas dimensiones sin precedentes, una sociedad con un confort técnico novedoso en energías, materiales y medios de comunicación dieron lugar a un modo de vida, The american way of life, con sus luces y sus sombras. Fue la distancia justa de la tradición europea uno de los elementos que favoreció la consolidación del Diseño Industrial como profesión en territorio norteamericano.

La singularidad histórica radica en que el nivel de especialización técnica había aumentado hasta hacer que los conocimientos para producir un bien excedieran la capacidad de una persona. Los pioneros del diseño americano coordinaban el trabajo de equipos multidisciplinares formados por ingenieros, arquitectos, fabricantes, publicistas¿ a la vez que acompañaban al producto hasta el proceso de comunicación, animados por las necesidades de las grandes compañías. Esto les permitió trabajar en una variedad de proyectos que no sucedía de forma tan amplia desde los notables ejemplos del Renacimiento. Trabajaron en campos como el diseño gráfico, el diseño industrial, diseño de interiores, diseño arquitectónico, diseño urbanístico, diseño automovilístico, diseño de ferrocarriles, diseño naval, diseño aeronáutico¿ incluso diseño aeroespacial, generando nuevos tipos y ampliando el espectro de sus trabajos.

Los diseñadores más relevantes de esta época fueron Raymond Loewy, Norman Bel Geddes, Walter Dorwin Teague y Henry Dreyfuss, procedentes del mundo de la escenografía, la ilustración y el escaparatismo. Guiados por la intuición de la belleza ayudaron a la industria a partir de la década de 1920.

Hablar del nacimiento del Diseño industrial supone profundizar en las relaciones entre arte e industria, entre el hombre y la máquina. Nos invita a plantearnos preguntas que inventen lo que está por venir.