1ª Sesión del ciclo Cine y Arquitectura

Miércoles, 25 de Enero 2017 a las 20:00h // Entrada libre // La Fábrica de Hielo

Ponente: Juan Deltell Pastor; arquitecto y profesor titular en la asignatura Proyectos Arquitectónicos de la Escuela técnica Superior de arquitectura de Valencia. Tesis doctoral presentada en 2013 con el título La mirada única. Un arquitecto piensa el cine; Obra profesional premiada y publicada en diversas revistas especializadas, nacionales e internacionales. Autor entre otras publicaciones de investigación de “3+1 personajes en busca de terraza”, artículo en torno al rodaje de la película El desprecio (Le Mépris, Jean-Luc Godard, 1963), publicado en el libro CASA X CASA (2009) y “El falso retorno.

Arqueografías de Ascenseur pour l’échafaud”, texto que analiza la gestión de los espacios cinematográficos presentes en la película de Louis Malle rodada en 1958, publicado en L’ATALANTE. Revista de Estudios cinematográficos nº 17 (Enero-Junio 2014).

 

Le mépris, 1963 (El desprecio)

Dirección: Jean-Luc Godard // Producción / Distribución: Philippe Dussart / Carlo Lastricatti / Georges De Beauregard / Carlo Ponti / Rome-Paris films, Concordia, Compagnie Cinèmatographique Champion, Roma. // Texto previo: novela de Alberto Moravia. // Fotografía: Raoul Coutard. // Banda sonora: Georges Delerue. // Montaje: Agnès Guillemont. // Sonido: William Sivel / Laboratorios SCOPE GTC en Joinville. // Intérpretes: BRIGITTE BARDOT, MICHEL PICCOLI, JACK PALANCE, GIORGIA MOLL, FRITZ LANG (Fritz Lang). // Duración: 110’. // Color: C. // Formato: 2.35:1

Sinopsis: Paul, un escritor mediocre, es contratado por el productor cinematográfico  Jeremy Prokosh para la elaboración del guión de una versión de La Odisea que está produciendo, dirigida por Fritz Lang. Tras visionar unos planos de prueba de la película en los estudios de Cinecittá, Prokosh conoce a Camille, la atractiva mujer de Paul. El triángulo amoroso entre el productor y la joven pareja, desencadenado a partir del desprecio que Camille comienza a sentir por su marido, adquiere conforme avanza la película el tinte trágico que caracteriza el texto clásico que Fritz Lang está dirigiendo.